domingo, 18 de febrero de 2018

"Silent Seas" de Ernesto Morales


"Silent Seas"

Del 23 de febrero al 23 de marzo de 2018

Inauguración: Viernes 23 de febrero a las 20:00h.





Ernesto Morales“Silent Seas”

La interdependencia de lo visto y de quien lo ve, surge de un tipo fructífero de colaboración entre lo sentido y lo percibido. Al menos eso ocurre cuando el estro creativo del artista convierte las formas complejas y variadas de lo visible en algo digno de ser visto. Esa intención, de fuerte acento en la obra de Ernesto Morales, es el resultado de la receptividad con la que articula anhelos, deseos y emociones en el mar silencioso de la memoria.

De una reconocida trayectoria internacional, su pintura retoma el imaginario colectivo de la trashumancia y del trasiego en una migración continua. Desarrolla de forma plástica esta temática desplegando el color como reclamo de lo emotivo y lo sensitivo. La fuerza cromática que contienen sus creaciones permite reconocer el oleaje que producen los recuerdos en su aparecer y desaparecer diario. El color es un fenómeno óptico pero es también un lugar para la imaginación humana. Por ello el artista utiliza cantidades seriales de color donde redunda la tensión del movimiento constante en una plasticidad de excepcional emoción. En sus composiciones predomina el color del mar por ser el color del viaje y de la ensoñación.

Para esta exposición que presenta en la Galería O+O, su pintura se concentra técnicamente en contornos geométricos de sutil sencillez, donde sobresalen tonos azules y blancos, como una forma de energía silente. Todo fluye, como dijo Heráclito en los inicios del pensamiento, todo está en movimiento, todo deja de ser y en ese vaivén los pinceles, la mano, el corazón y el ojo del artista intenta captar la visión de lo que fue y que, al dejar de ser, permanece en el olvido del que hay que rescatarlo. A esa profundidad abisal del mar de la memoria se acerca el artista para hacer visible la nostalgia de reposo que sentimos en un mundo donde deambulamos sin brújula, como esos animales que pinta y que navegan sin cesar.

Al disponer los elementos geométricos combinando formas abstractas y figurativas, consigue una armonía rítmica con la que representa la dimensión colectiva de una psiquis común que quiere llegar a Itaca y donde Ulises somos todos. Sin duda las composiciones de Ernesto Morales tienen el halo de reminiscencia estética con la que evoca la configuración originaria del océano a donde llegan los recuerdos.


Amparo Zacarés – Universitat Jaume I – UJI

Associació Valenciana de Crítics d´Art - AVCA

miércoles, 10 de enero de 2018

"Espacio líquido" de Inés Ramseyer



"Espacio líquido"

Del 19 de Enero al 18 de Febrero de 2018

Inauguración: Viernes 19 de Enero a las 20:00h.






Inés Ramseyer
“Espacio Líquido”



Inés Ramseyer Dayer es arquitecta y fotógrafa. Esto es importante, porque ella misma dice que “Mi formación de arquitecta condiciona mi visión de las cualidades del espacio y de las diferentes escalas. Entiendo que tanto la arquitectura como la fotografía usan recursos parecidos para construir espacios: trabajan con la luz y las sombras”. Yo no soy arquitecto ni fotógrafo, así que daré por buena esta comparación; no obstante, creo que su faceta fotográfica, que es la que nos ocupa, tiene el interés que otorga la libertad del no condicionamiento a la funcionalidad que debe atribuirse a la arquitectura.
La obra fotográfica permite a Ramseyer ser más experimental, no ser tan objetiva, ser concreta y a la vez conceptual. Creo que lo más interesante se su obra está en la representación de una imagen que no tiene una conexión inmediata con el objeto y, por tanto, se aleja del mundo tangible. Sin duda existe una referencia (identificable casi siempre) a un fragmento del mundo natural, pero creando un escenario deliberadamente organizado, una mezcla original de forma, color y luz diseñada para marcar una separación entre el objeto y su contexto.
Cualquier cosa, en la mirada creativa de Ramseyer, puede ser transformada en una versión abstracta de sí misma. El encuadre, el uso del macro o el ángulo único elegido, hacen que la imagen se convierta en un patrón abstracto. Y esta perspectiva no objetiva, que es lo que me resulta más motivador, invita al espectador a hacer su propia interpretación del tema.
Supongo que en esta libre interpretación podemos establecer una serie de paralelismos con la obra de Zygmunt Bauman, a la que la autora se refiere en el título de la exposición: Espacio Líquido. He de confesar que, del mismo modo que la obra de Ramseyer me provocó cierta pulsión escritora (que fue el motivo para aceptar la propuesta de Enriqueta Hueso de redactar estas líneas), nunca me ha gustado del todo la línea argumentativa de Bauman, un tipo (en paz descanse) que los últimos años estuvo deprimiéndonos con una sola obra sobre el cambio de estado de la modernidad.
Personalmente (una cosa no quita la otra), estoy de acuerdo con que la obra de Bauman es indispensable para entender el devenir de la sociedad actual. Ha sido una de las voces más críticas con la sociedad posmoderna, la cultura del envoltorio o a la extrema ductilidad del concepto de verdad y mentira histórica, en una orwelliana vuelta de tuerca intrahistórica.
Lo que no significa que me guste todo lo que dice. Evidentemente, la sociedad ya no es la que conocimos hace escásamente 25 años. Antes los conceptos eran sólidos, piedras angulares que incluso asfixiaban a los individuos en su firmeza. Hoy todo es líquido, en una evolución positiva en tanto su aplicación a la preservación de los derechos individuales de las personas, pero a costa de una enorme indiferencia e indefinición entre todos nosotros. Según Bauman no es sólido absolutamente nada. Ni siquiera la ideología. Todo se desmorona hoy exactamente igual que las moléculas del agua que, en cascada, buscan adaptarse al nuevo recipiente cuando se vierten desde una jarra. Permítanme que yo sí crea aún que existe solidez en ciertos valores. Pero eso es otro tema.
Entiendo que las formas se disuelven en la fotografía de Ramseyer con la levedad del capital, y que su interpretación queda en el aire, como en el aire quedan disueltas también las viejas instituciones y reglas orden-constitutivas de las que hablaba el sociólogo polaco. Entiendo también que hay que ver estas fotografías sin las coordinadas fijas, condenados a una búsqueda individual entre las identidades y normas fluidas.
Bauman describe una sociedad líquida, insegura, sin estabilidad, que no sabe cómo puede terminar debido a sus constantes cambios y mareas que la alteran. Ciertamente, la interpretación de las fotografías es un poco así.
Yo hubiera preferido a Pierre Bourdieu, Richard Sennett o Ulrich Beck, incluso a Italo Calvino, Milan Kundera o Josif Brodski. Bauman me produce una sensación de inmovilidad, su diagnosis es densa y no deja mucho espacio para la actividad; no nos ofrece ningún mensaje esperanzador; no hay promesas alentadoras; no hay predicciones fáciles; no hay recetas cómodas.  Sin embargo, en la fotografía de Ramseyer me parece que el mundo puede ser otro e incluso mejor.
Eso sí, lo que más me gusta de Bauman es lo que más me gusta de Ramseyer, pues ambos registran la atmósfera vaporosa en que flotan nuestras vidas perdidas.

  Joan Feliu – Universitat Jaume I - UJI

lunes, 11 de diciembre de 2017

"Humanos" de Vicente Herruzo




"Humanos"

Del 15 de Diciembre de 2017 al 15 de Enero de 2018

Inauguración: Viernes 15 de Diciembre a las 20:00h.






“Humanos” de Vicente Herruzo

El espacio expositivo de la Galería O+O reúne para esta ocasión las fotografías de Vicente Herruzo.  El artista propone un paseo fotográfico en torno a la presencia humana a través de diversos enfoques y lugares.

Tras los pasos de la corriente humanista en fotografía, a la manera de Willy Ronis, Edouard Boubat, Robert Doisneau o Jean Dieuzaide, consigue atraer la atención del espectador ante la singularidad de su mirada. Sus imágenes retratan la vida y la anatomía humana para dejar constancia documental de un momento y de una época. El conjunto de su obra provoca curiosidad al igual que deleite. Aunando la experiencia estética con la crónica social,  consigue adentrarse en una de las funciones propias del arte: ser  testimonio de la historia humana en esos momentos cotidianos llenos de belleza que nos son extraños y que sólo el artista logra capturarlos con su cámara para darles visibilidad y reconocimiento. Sin embargo la calidad, el contraste y el encuadre de la obra fotográfica de Herruzo son motivos suficientes para contemplarla y disfrutarla por sí misma.

Con una  técnica impecable, ofrece una reproducción nítida del sujeto o de la escena fotografiada pero siempre desde una perspectiva original. El artista parece decirnos que nada de lo humano le es indiferente, de ahí que en esta exposición haya trabajado un único tema: los humanos.

En definitiva, con un trabajo artístico muy minucioso, recomponiendo  fragmentos fotográficos de la realidad, nos invita a tomar conciencia  respecto a la condición vital que todos compartimos y a sentir asombro ante una belleza inusual que a diario  permanece oculta y que  por fin,  gracias a su mirada, ha sido felizmente desvelada.

  Amparo Zacarés – Universitat Jaume I - UJI

Associaciò Valenciana de Crítics d´Art - AVCA

lunes, 6 de noviembre de 2017

"Magma Traslúcido" de Alberto Castellanos


"Magma Traslúciddo"

Del 10 de Noviembre al 10 de Diciembre de 2017

Inauguración: Viernes 10 de Noviembre a las 20:00h.





“Magma Traslúcido” de Alberto Castellanos



Pocas veces se concentra la claridad de los colores con la técnica de la acuarela para conseguir capas de pintura finas y traslúcidas como lo hace Alberto Castellanos. 

El artista recurre a la experimentación para encuadrar sus creaciones artísticas en un halo envolvente con la que las deja suspendidas en una composición dinámica de gran expresividad cromática. Es más, dentro de la pintura abstracta que basa su efecto estético en las cualidades específicas del color, consigue realizar una serie de composiciones asociadas al acto de la ensoñación. La pintura diluida crea una textura que funciona como expresión de lo emocional, de tal modo que la luminosidad y el brillo del color quedan matizados. Hay una cierta espesura y opacidad buscada para recrear un mundo onírico que no permite ver con suficiente nitidez aunque sí emocionarse sin saber por qué. 

En esa atmósfera característica que irradian sus configuraciones artísticas, el color a modo de magma cromático sobresale por su capacidad para conectar con eficacia psicológica a causa de su gran impacto estético. 

En definitiva, lo irrepresentable sobre papel queda plasmado en ese esfuerzo creativo, de carácter neosurrealista, con el que el artista pugna por conciliar lo manifiesto y lo latente hasta dar consistencia y verter en energía visual sus propias abstracciones emocionales. 

Si resulta atrayente la obra de Alberto Castellanos es sobre todo por utilizar el diálogo interior de sus sensaciones subjetivos-emocionales como la génesis configurativa de sus obras pictóricas y, con ello, lograr un juego de luz y sombra con el que modular lumínicamente la memoria, la vigilia y el sueño.



Amparo Zacarés – Universitat Jaume I - UJI

Associaciò Valenciana de Crítics d´Art - AVCA